Cielo Arriba

10.11.20

 

Crónicas del revés

                    

                       I


Aprendimos que el mundo era chiquito;

Que cabía en un pañuelo,

Y así nos pensamos impunes, solitarios

Sin más alcance que la orilla de la noche;

Ecos de un bostezo urbano que por momentos

Nos allanaba el sueño y nos despojaba,

Y nos encarcelaba con malos tratos;

Y nos resistíamos y exigíamos la libertad,

Y clamábamos por nuestros sueños rotos.

 

Aprendimos que el mundo era solo eso;

Sin importar del otro,

A menos que se nos pareciera demasiado;

Que asintiera, que aprobara el dolor,

La rabia, el llanto, y nos diera la razón

Antes y después del psicólogo;

Por encima y por debajo del espejo.

 

Aprendimos que la sombra era solo eso;

Una continuidad deshuesada

Enteramente en el piso, sin más importancia

Que un rastro desaparecido, y así,

Nos fuimos desapareciendo

Gota a gota, tramo a tramo,

Sueño tras sueño,

Hasta que un día nos liberaron;

Nos diluyeron las cárceles y el grito

Y el espanto y nos devolvieron el espejo;

Y vimos que el mundo chiquito

Éramos nosotros;

Tan solo nosotros;

Sin luz ni tango;

Sin río ni orillas, ni abrazos,

Ni día después y lo que tal vez

Haya sido lo peor;

Sin nadie que en verdad

Pudiera parecerse a nosotros.

 

 


Miguel Hernández


 

 

                                                                       FOHAT                              III   Todos somos una diminuta...